Educación prenatal y nacimiento consiente, casa de luz

Por: Psic. Elena Flores Mariscal


“El nacimiento de un bebé es el espejo de los milagros que existen en esta realidad”
Hoy compartimos con ustedes este  espacio especializado en mujeres gestantes que con, o sin pareja, elijen prepararse para la llegada de su bebé y en donde el desarrollo humano es la prioridad.
23 años respaldan esta actividad que ha incluido diferentes formas de parir tales como: parto vertical, parto en agua, posición tradicional y /o  cesárea.
Los cursos y talleres impartidos cuentan con un  toque profesional   que incluye la sensibilidad para recrear los contenidos basados en las evidencias de las necesidades de cada grupo  y en donde  las experiencias vertidas en cada sesión se manejan  de forma confidencial en tanto que,  las   inquietudes del  colectivo,  se comparten y se aclaran  desde el respeto y la tolerancia.
Incluyen herramientas tales como la respiración, relajación y técnicas de disociación y  que a partir de simulacros,  permiten recrear en los y las asistentes, situaciones  similares al momento del parto que les ayudarán en el proceso de forma más consiente.
Si bien es cierto que se necesita de  una parte técnica en este curso, también lo es que va más allá de esto ya que las y los  pacientes han compartido que les ha ayudado en  incrementar su seguridad,  confianza, tranquilidad,  unión de pareja y en su parte espiritual. Así mismo, ha confirmado de que estos cursos y talleres son una forma de acompañar el embarazo; parto y posparto de una forma amorosa, respetuosa, cooperativa.
Educación prenatal  ofrece alternativas para que la mujer gestante y su pareja compartan este camino de encuentro con su bebé de diversas formas.
El ejercicio, la relajación, los simulacros de trabajo de  parto, son parte del método ecléctico que se utiliza en Casa de la Luz y que es tomado del Método Lamaze que consiste en un conjunto de pautas que favorecen el desarrollo del parto como un proceso natural
El parto espontáneo es la mejor forma de saber si un feto está preparado para nacer o no, además las contracciones naturales aumentan la libertad de la madre para responder a ellas moviéndose, cambiando de posición, etc.
Si bien es cierto que la forma más recomendable para parir es la posición vertical, es un hecho que no siempre se practica, sin  embargo, una preparación aún en estas circunstancias, es un regalo de vida para la madre y el bebé.
La libertad de movimiento durante el parto es fundamental, pues además de que ciertas posturas permiten que  las contracciones se sobrelleven de mejor forma, también contribuyen a  que la gestante tenga más comodidad. Hacerle caso a  la propia  sabiduría interna, es una herramienta que la guía en cada momento para escoger la que más le facilite el proceso.
El apoyo emocional durante todo  este camino es prioritario, pues además de que existen cambios muy claros de que hay un embarazo presente, en el parto es la piedra angular.
La compañía, la asistencia y las palabras amorosas, que pueden venir de la  madre, hermanas, amigas, tías, doula,  son opciones también. En realidad es con quien la futura mamá se sienta en confianza y segura.
Disipa miedos, dudas, fortalece la relación de pareja, el binomio mamá-bebé, y contribuye a que se cree una comunicación respetuosa, confidencial, amable, empática que les ayude a  recibir al  bebé de forma más relajada y cooperativa en donde la mujer es la protagónica y el acompañante, su couch de vida.
Prepararse  para la llegada de un bebé es un proceso que requiere elección de prioridades para invertir en la creación de un parto amoroso, consiente y lleno de posibilidades infinitas.