Huatulco, El Paraíso Terrenal trasladado  al mar

Por: Acontragolpe


HISTORIA…

 

Desde 1789 el pueblo de Santa María Huatulco quedó establecido donde hoy día le conocemos.  La primera referencia histórica sobre la fundación de Huatulco, la ofrece don Fernando de Alba Ixtlixóchitl, quien dice que “saliendo los toltecas de su patria pasaron por California, cruzaron la mar de Cortés, tomaron las costas de Jalisco y desembarcaron en Huatulco…”, para después trasladare a Tochtepec (hoy Tuxtepec) y de ahí a Tulancingo antes de fundar la majestuosa ciudad de Tula, que sería la sede del gran imperio tolteca.  Las cartas de relación señalan que poco antes de los españoles, Huatulco estuvo sujeto al señorío mixteco del cacique de Tututepec, a quien tributaban oro en polvo, mantas de algodón teñidas con pigmentos naturales. 

Tututepec alcanzó su máxima importancia al inicio del post-clásico mesoamericano (siglo XI), bajo el período del más famoso, popular y poderoso de los monarcas mixtecos “8 Venado Garra de Tigre”, que unificó bajo un solo mando a los diversos señoríos de la mixteca alta y de la mixteca de la costa y construyó un sólido imperio a través de brillantísimas campañas militares, en las que incursionó en el valle de Puebla, la costa de occidente e incluso brindó auxilios a su contemporáneo rey de Tula, “4 de Tigre”, quien lo recibió en esa ciudad y en señal de reconocimiento, le otorgó el mas alto rango: Tecutli o Gran Señor.

Gutiérre  Tibón, complementa esta misma idea porque al referirse a uno de los últimos caciques de Tuxtepec, dice de él: “… Coatxintecutli, venerable Señor Serpiente, se enorgulleció de descender de los toltecas y conservar ufano su nombre náhuatl, señalando además que en el siglo XV, en sus dominios había una ciudad en la que aún se hablaba el náhuatl: el Puerto de Huatulco.  Se trataba desde luego, de un náhuatl antiguo, pero un huatulqueño podía entenderse perfectamente con un azteca de Tenochtitlan”.

La historia de Huatulco se complementa con la leyenda y con las construcciones prehispánicas y virreinales; en estas últimas destaca el templo de Santa María Huatulco que fue comenzado  finales del siglo XVII, bajo la advocación de la Virgen de la Limpia Concepción, actualmente Inmaculada Concepción, cuyo retrato al óleo puede verse en lo alto del retablo colonial que conserva, sin que se identifique a su autor.

EN LA BELLEZA…

Huatulco, que fuera antiguo reino de los mixtecos, cobija a nueve hermosas bahías en las que se conjuntan treinta y seis playas de brillantes aguas azul índigo, mismas que se extienden entre treinta y cinco kilómetros de costa donde una exuberante vegetación da cobijo a una gran variedad de flora y fauna.  En toda esta soleada zona de singular belleza natural,  y de basta riqueza cultural que prevalece hasta nuestros días en sus mejores expresiones mixteco y zapoteca, podemos disfrutar de no menos de trescientos cuarenta días soleados, de una infraestructura de primer orden, de una gastronomía regional que se enriquece con una variedad de mariscos impresionante, todo ello para que el visitante disfrute plenamente sus vacaciones.  Su funcional aeropuerto internacional y su  muy funcional muelle para cruceros, proveen a este paraíso de una constante corriente de turistas.

 

Conejos, Tangolunda, Chahué, Santa Cruz, el Órgano, Maguey, Cacaluta, Chachacual  y San Agustín son las nueve hermosas bahías de la zona.  Conejos que tiene dos espectaculares playas: Punta Arena y Playa Conejos, a donde llega el Tour de Caballos que le acercará momentáneamente a un contacto libre con la naturaleza; ahí los jinetes más expertos podrán galopar a gusto sin interrumpir los primeros intentos de novatos que realizan sus pininos sobre ágiles corceles.  Pero también pueden refrescarse en las cristalinas aguas de esta bahía.

Tangolunda que en zapoteco significa “Mujer Bonita” da albergue a instalaciones de gran turismo y de cinco estrellas, a una plaza comercial que oferta variados productos, un campo de golf con dieciocho hoyos par setenta y dos dispuesto de modo tal que la vista hacia el Océano Pacífico simplemente es soberbia.  En Tangolunda se puede disfrutar de diversos deportes acuáticos como el kayak de mar, velero,  acuamotos, buceo y snorkel entre otros.

Chahué que también al zapoteco significa “Tierra Fértil” o “Tierra Húmeda”, cuenta con una marina para yates, un club de playa con todos los servicios y centro comercial, spa, librerías, discoteque, cafés y sobre todo, un parque muy bello denominado Guelaguetza.

Santa Cruz es sin lugar a dudas la Bahía –destino por excelencia, nutrida de servicios varios para el visitante, está envuelta en la leyenda y en la tradición.  En 1857 el pirata inglés Thomas Cavendish intentó destruir una antigua cruz playera que refiere la conseja fue plantada hace dos mil años por un hombre de túnica y barbas largas, quien dirigiéndose a los lugareños en lengua mixteca les habló de Cristo y les enseñó a orar; el temerario Cavendish quedó frustrado al no encontrar botín a la medida de su ambición por lo que ordenó incendiar y arrasar el puerto y destruir con hachas el simbólico madero; al no lograrlo, lo quiso desenterrar atando fuertes cables a la quilla de su embarcación, tampoco logró su intento en esta ocasión por lo que quiso incendiarla mandando que se le untara brea y alquitrán, cosa que no hizo mella en la ya venerada cruz.  De esta manera optó por regresar al mar. 

Pero si la leyenda es bella e importante, la historia de Huatulco no lo es menos en cuanto que en Santa Cruz, concretamente en la playa de la Entrega,  se culminó la traición urdida por el Presidente Anastasio Bustamante y ejecutada por Francisco Picaluga y el coronel Valentín Canalizo, en contra del héroe insurgente General Vicente Guerrero.  En Acapulco lo apresaron y en Santa Cruz lo entregaron a sus futuros verdugos.

Las Bahías del Órgano y Chachacual que son accesibles únicamente por vía marítima, albergan una escultura natural denominada “Cara de Piedra” en la primera y la hermosa playa “La India” en la segunda.

La Bahía Maguey nos ofrece bajo sus frescas palapas lo mejor del marisco huatulqueño.

La Bahía Cacaluta que significa “Ave Negra”  por su serena belleza fue elegida como escenario de la película “Y Tu Mamá También”.  En ella se encuentra la laguna “El Zanate” que recibe año con año una gran cantidad de aves migratorias.

Y la Bahía de San Agustín que destaca por contener las placas de coral más grandes del Océano Pacífico.

 

EN LA FIESTA
                                                 
Huatulco ofrece otros múltiples atractivos al visitante: el Bufadero, el río Copalito, la Bocana, la zona arqueológica el Botazo, la Piedra de Moros desde la que en las alturas los pobladores podían observar antaño la llegada de piratas, las fincas cafetaleras que producen el café de altura denominado de Pluma de calidad incomparable, las cascadas de Copalitilla y Llano Grande y desde luego las realidades de un turismo alternativo donde el rafting o descenso en balsa y/o kayak; el cañonismo y el rapel; la observación de más de doscientas cincuenta especies de aves, el surfing, el baño zapoteco, el Tubing  o descenso en llanta y las caminatas de ricas experiencias naturales, hacen de Huatulco un lugar sin par, un sitio donde el Parque Nacional que posee nos ofrece una inmensa variedad de posibilidades turísticas, culturales, educativas, científicas y recreativas. 

Huatulco es sin lugar a duda el lugar ideal para el descanso y para el contacto pleno con la naturaleza;  podríamos afirmar que el evocado paraíso terrenal fue en Huatulco.