Yo consumo, tu consumes... responsablemente

Por: María Concepción Villalobos López.


Sin duda alguna que estamos empezando a vivir una temporada especial en la que los buenos deseos, el agradecimiento, la amistad y el cariño se demuestran  de muy distintas maneras; el consumo en los días de diciembre, también implica la permisión de uno que otro gustito, de esos que solo podemos darnos “cuando repican fuerte” como dijeran las abuelas, gustos que generalmente están definidos por las tendencias globales del comercio, gustos que serán mayormente satisfechos en grandes centros de consumo inducido por campañas publicitarias.
En este tenor, hablemos de una alternativa de consumo que bajo distintos términos está provocando la reflexión en el mundo, básicamente se trata de consumir los productos locales, aquellos que son una respuesta creativa a las necesidades básicas y las no tan básicas.
Economía Creativa es el término que se plantea como una manera  de visibilizar y registrar la contribución de la cultura y el arte no sólo como generadores de riqueza sino en sus posibilidades de desarrollo y crecimiento.
Para las Naciones Unidas, se trata de un concepto en permanente transformación que está basado en valores creativos que son potencialmente generadores de crecimiento económico,  en el desarrollo y el bienestar, teniendo como pilar fundamental los procesos culturales que dan identidad a cada lugar.
Hablar entonces de economía creativa en el contexto local, implica tomar muestras, por cierto muy interesantes, de trabajos que expresan una creatividad que podríamos asumir, forma parte de la herencia “genética”, al tratarse de las habilidades físicas y mentales desarrolladas a través de  distintas generaciones y que representan  una manera de hacer frente, por ejemplo,  a crisis económicas nacionales y mundiales que se traducen en  endeudamiento, devaluación, desempleo, pobreza y marginación;  herramientas que nos han permitido levantar la cara de entre los escombros luego de un terremoto; que nos permiten hoy día, sacar provecho a tradiciones ancestrales, ahora puestas en valor para los visitantes que desde distintos lugares se desplazan para vivir,  por un instante,  lo que representa Ser Oaxaca.
Hoy queremos recomendar ampliamente algunas opciones de consumo responsable que podrían dar un sentido nuevo a las compras de temporada, cada una de nuestras recomendaciones está vinculada a una historia de vida; a los sueños de un grupo de personas, al trabajo colaborativo, a redes de producción sustentable y, sobre todo, representan el talento, la cultura y los sueños de sus protagonistas.
Solo por mencionar algunos aquí en Oaxaca:

  • La Cosecha.  En la Calle de Alcalá número 806.
  • El Pochote Mercado Orgánico.  Rayón 411.
  • Tianguis de Pequeños Productores.  Domingos  Camino Real a San Luis Beltrán.110
  • Organic&co. Calz Antiguo camino a Sn Felipe del Agua 718
  • La Pitaya. Tienda de comestibles. Porfirio Díaz 1105
  • El Canasto Mercado Itinerante.  Vía Facebook.

Entre los productos oaxaqueños que te podemos recomendar.

  • Casa Maresp.  Aderezos, salsa, pesto, mermeladas.
  • Mole Santa Rita.
  • KütiFoods.  Frutas deshidratadas en frío.